La luz tras la persiana

Algo me inquieta…

A lo lejos veo una luz tras una persiana a una cuarta de cerrarse. Siempre está encendida. Da igual que sean las 2 de la tarde con un sol cegador que las 4 de la mañana con el cielo más oscuro. Una luz tenue que apenas alumbra el interior de la habitación.

Vi rara vez a alguien asomarse y también un gato haciendo de equilibrista por la ventana. Nada más. El gato no ha vuelto. El poco movimiento que hubo ha desaparecido. La luz sigue encendida y mi mirada permanece clavada cada mañana mientras apuro el café antes de irme a trabajar.

Han pasado ya casi 2 años así y nada ha cambiado. Ya me marcho de este lugar. Necesitaré otra ventana, con otra luz, con otra gente que aparezca más a menudo, que incluso algún día pueda saludar…

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2 comentarios en “La luz tras la persiana

  1. Necesitamos una ventana con una luz que permanezca siempre encendida, y a la vez, necesitamos que esa ventana cambie de vez en cuando…

    C’est la vie…

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