Próximo destino: Marruecos

En apenas unos días estaré al otro lado del charco, en tierra marroquí, disfrutando de mis últimos días de vacaciones del año. Estoy ansioso, nervioso por muchos motivos. No conozco a nadie que haya estado allí y no quiera repetir. Parecen incluso más entusiasmados que yo mismo. Esta misma mañana un compañero del trabajo me contaba lo bien que lo había pasado (acaba de llegar de allí), no paró de darme consejos, bien aprendidos a lo largo de su estancia, sugiriendome sitios que visitar, qué hacer, cómo actuar y sobre todo, me recalcó que estuviera tranquilo, que es una zona muy tranquila y segura. Que si hay no sé cuántos policías por turista y pitos y flautas.

Curiosamente, después de saborear el café y zamparme los bollos de chocolate, lo único que aún seguía haciendo ruido en mi cabeza eran las palabras de tranquilidad. ¿Por qué? Porque son difíciles de encajar, porque no lo vas a terminar de creer hasta que estés de vuelta. Sí, esa es la realidad.
Si pones el telediario, escuchas la radio, lees los periódicos,…, siempre hay conflictos en los países islámicos. Los pintan como si fueran de otro planeta porque no hacen las cosas como el resto. Siempre hay muertes, destrucción, hambre, caos,… Todo parece de coña, sacado de un mal chiste.

Sin embargo, cuando salen a la luz casos de abusos a menores por parte de gentuza con sotana, parece que basta con pedir perdón. Se junta la comunidad para rezar unas cuantas “ave maría” y listo. No señor, al paredón, coño. Otro ejemplo reciente: otro pastor subnormal más en el panorama internacional, que no tiene otra cosa mejor que hacer que dedicarse a jugar con cerillas y libros que no le gustan y mantiene a medio mundo en vilo. Manda cojones. Venga, al paredón, coño. Por menos en EEUU retienen a alguien sin motivo, no jodas. En serio, ¿para qué queremos gente así?

Ahora piensa: ¿Estamos en disposición de criticar a otros? ¿No tenemos suficiente cosas que arreglar dentro de nuestro hogar como para decirle al otro lo que debe hacer en el suyo?

Alguno seguro que me vendrá con el tema de la solidaridad. No me jodáis con este tema, por favor, que la solidaridad de boquilla parece a veces un puto deporte nacional. Respetemos a la gente que de verdad es solidaria, aquellos que sacrifican sus vidas sin pedir nada a cambio, los que ni siquiera tienen tiempo para nombrar la palabra “solidaridad”.

La verdad es que tengo la mente cansada de tanto jaleo mediático. No quiero viajar con prejuicios. Si tengo un buen viaje, ¿quién está equivocado? ¿Y si es malo? ¡Qué más da! Será sobre todo una experiencia. ¡Y punto!

Anuncios

3 comentarios en “Próximo destino: Marruecos

  1. Nos tratan de vender la imagen de otros países (especialmetne los islámicos) como de asalvajados, incultos, subdesarrollados y -mucho ojo- terroriostas.
    Si allí pusieran imágenes de todas las salvajadas que hacemos aquí, de cada cataclismo climático que ocurre en nuestras fronteras, de cómo los niños pasan más tiempo con la tv que con sus padres, de cómo por pasar por la puerta de una discoteca te puedes llevar una paliza… ellos tendrían eas misma imagen deformada de nosotros. Y de eso es de lo que se trata, de dar la imagen que les intesesa a algunoa de ciertos pueblos y culturas, pues así parece que nosotros estamos en el camino de los “buenos”, modernos y desarrollados y ellos en el de la barbarie y la pobreza.
    (Cualquier negrito te habla en inglés, culaquier padre allí tiene tiempo para disfrutar de su hijo… y no tienen la PSP3 y 1/4 ¿eso no es riqueza?).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s