Un día extraño (pero hermoso)

En el fondo me encantan los días extraños. Hoy fue uno de ellos sin venir a cuento. Me acordé de alguien mientras no ocurría nada especial para que volviera a mi mente. Añorar de nuevo, después de tanto… Casi olvidado el pasado y de repente, vuelve más fuerte que nunca para sacarte una sonrisa y rompértela a cachitos después, dejándote el regustillo a placer volatilizado. Siempre pensamos que tiempo pasado fue mejor… Quizás sea por falta de optimismo, porque nos gusta ser nuestras propias víctimas de vez en cuando. O quizás tan sólo ocurre en los días que evocamos lo que a fuego se grabó en nuestro corazón o porque cada vez se desvanece todo más rápido y parece que ese fuego ya no será tan poderoso.

Y posiblemente, lo más curioso sea, que en el fondo, da igual si estas líneas hacen que a otra mente regrese lo que llegó esta tarde a la mía. Yo volví a soñar con aquello que dejé atrás porque la vida así lo dispuso y fui feliz por un instante que ahora mismo creo durará hasta que me suma en el sueño que remarque a fuego lento lo que a fuego incandescente un día se marcó…

Persiguiendo a Amy

Después de que un amigo me la recomendara por activa y por pasiva, aludiendo siempre al hecho de que es su película preferida e incluso habiéndomela regalado en dvd, saqué tiempo después de una comida copiosa y le dediqué la tarde relajado en el sofá a Persiguiendo a Amy.

Siendo sincero, esperaba otra cosa. Supongo que me condicionó haber visto previamente otras películas de Kevin Smith (Dogma, Clerks y Clerks 2).

Una historia surrealista cargada de dosis de humor y drama casi al mismo nivel, una búsqueda de sentimientos al límite y ante todo con muchas ganas de romper con los cánones establecidos en el amor.

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Olvidate de mí

Antes de haber visto Olvídate de mí, escribí lo siguiente. Después de verla, decidí compartirlo.

Te admiro porque sigues viva
aun con el paso de los años.

Sigues siendo una niña
clara en emociones, tímida e infantil.

Reluces en tus palabras, en tus gestos,
provocándome en mi más oculta añoranza.

Fui como tú hace tanto tiempo ya…

Y ahora que más te necesito,
soy yo el que camina en sentido opuesto.

Perdido, como la luna en la noche oscura,
queriendo reaparecer de entre las sombras.

Quizás deba aferrarme a lo que fui,
soñar que aún es posible, con o sin ti…