Dark City (un mundo paralelo es posible)

En la vorágine en que vivimos, el camino recto viene marcado por la actuación de cada individuo como ente único y en la correcta colaboración entre nosotros. En nuestro interior se encuentra tan sólo la complejidad más inmensa, quizás sólo comparable a la del universo (tal vez somos un microcosmos de sensaciones y sentimientos que se ven desbordados diariamente por las interrelaciones con nuestros semejantes).

Sería una locura pensar que en nuestras manos no existe el poder de cambiar las cosas, al igual que sería una locura saberlo y actuar sin hacer uso del sentido común o de la irresponsabilidad. Todos los días estamos a prueba y eso no es excusa para dejar de luchar por uno mismo y por los demás. La vida es muy corta para vivirla y muy larga para reprocharse lo que no hemos querido vivir.

Por lo tanto, la única pregunta que cabe hacerse es: ¿tú qué vas a hacer?

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A ti, artista llorón

Estoy cansado ya de escuchar los mismos y tristes argumentos de un gran número de mal llamados artistas: La cultura se muere o nos morimos de hambre, los cabrones de los piratas que nos roban, queremos vivir de nuestro trabajo, nos pagan un porcentaje muy pequeño,…

Acusar a la piratería de lo mal que van las cosas no es más que un vago ejercicio de autocrítica y egocentrismo, de un análisis superficial del problema actual. Decir que la cultura se muere es simplemente una aberración. Que la gente quiera vivir de su trabajo no es algo nuevo ni está únicamente unido al sector artístico. Que pagan poco, como en la mayoría de los trabajos.

Vivimos en una época de enormes cambios morales, sociales,…, y muchos de ellos siguen analizándose bajo cánones desfasados, criticándose desde puntos de vista irracionales. Aparte de que deberíamos realizar análisis y críticas basándonos en otros criterios, lo que realmente necesitamos es un cambio de mentalidad y ganas de buscar soluciones. Ya no vale echar la culpa a otros, ¿cuántos putos años tenemos?

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Déjame entrar

Déjame entrar es una película que ha pasado sin pena ni gloria por los cines de España, en favor de la típica basura para todos los públicos (salvo alguna excepción posiblemente). No recuerdo dónde vi el tráiler pero cuando éste terminó, sabía que la vería en cuanto me hiciese de ella y que me gustaría. No me equivoqué.

Anoche, mientras cenaba un kebab mixto, la puse en la televisión y desde el primer minuto me mantuve atento. Se inicia con un chico de 12 años que sufre acoso en el colegio y la llegada de una extraña niña de su misma edad que se convierte en su vecina. A partir de este momento, la belleza visual unida al minimalismo y la sencillez de sus diálogos y su música, dan lugar a casi 2 horas de buen cine. Es el típico ejemplo de buen cine que no requiere de excesivos artificios para contar la historia en cuestión.

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Fica (y otras reflexiones sobre cine)

Ayer 14 de julio, mis amigos me convencieron para ir a Villanueva de la Serena a ver un concierto de Christina Rosenvinge. Curiosamente, el ambiente que nos encontramos fue algo muy distinto al que nos esperábamos. ¿Por qué? Mejor sigan leyendo.

Ante nuestros ojos estábamos ante el FICA09: festival internacional de creación audiovisual. Nos sorprendimos porque no habíamos oído hablar de él previamente. Además, después de haber hecho unos kilómetros a ciegas por desconocer si las entradas para el concierto se compraban allí y dónde sería, para entrar al festival necesitábamos invitación (no nos valió pedir que nos invitaran para sentirnos invitados). El concierto era en el mismo lugar.

Al final, después de marear la perdiz, conseguimos entrar. Nos sentamos, se alzó el telón y, con una luz intimista, unas notas de piano junto a la voz de Christina abrieron el festival. ¡Genial!

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Persiguiendo a Amy

Después de que un amigo me la recomendara por activa y por pasiva, aludiendo siempre al hecho de que es su película preferida e incluso habiéndomela regalado en dvd, saqué tiempo después de una comida copiosa y le dediqué la tarde relajado en el sofá a Persiguiendo a Amy.

Siendo sincero, esperaba otra cosa. Supongo que me condicionó haber visto previamente otras películas de Kevin Smith (Dogma, Clerks y Clerks 2).

Una historia surrealista cargada de dosis de humor y drama casi al mismo nivel, una búsqueda de sentimientos al límite y ante todo con muchas ganas de romper con los cánones establecidos en el amor.

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