Recordando Benicassim

NOTA: se ha preferido omitir por cuestiones de seguridad los nombres de las personas que han dejado escapar algunas de estas barbaridades por su boquita.

Cada uno deja el pabellón alto a su manera.
Está visto que no todos tuvimos la misma suerte…

Si triunfa uno, triunfa el equipo.
Mal de muchos, consuelo de tontos…

Sex or seven.
Haciendo un juego de palabras en un juego con unas guiris que no entendieron (nosotros nos partimos el culo un buen rato).

“Yoporai” borracho.
No sabemos cómo se escribe “yoporai”, que es la forma de decir borracho en japonés.

Jóvenes y borrachos, lo tenéis todo para triunfar.
Haciendo alusión al nuevo significado de las iniciales del FIB: festival de ingleses borrachos.

Me he dado cuenta de que no puedo ir de ligón. He de ser realista: no me como una mierda.
Sin comentarios. Una autocrítica.

Have you tasted spanish meat? No, we are all virgins.
Buscando saber las preferencias de las guiris y si las podíamos satisfacer en caso de negativa.

Estamos a punto de morir de autoempalamiento.
Demasiadas tías tremendas y casi todas en topless.

Los humanos somos como animales, por eso a veces nos gusta enterrar el hueso en agujeros distintos.
En realidad se dijo como apoyo a ser más tolerable con las infidelidades.

Joder con el niño de la cremita.
Algunos dicen que no era la crema lo que gustaba, sino cómo la daba.

Hoy vamos a intentar ir de tranquis. Dejaremos que nos entren ellas.
En un claro cambio de táctica de juego, que dio mejores resultados de lo que esperábamos.

Nosotros somos de la misma escuela. Pero él está en primero, yo en segundo y éste en tercero.
Haciendo alusión a nuestras tripitas.

Estuvimos tres días preocupados por Nemo, pero al final nos dimos cuenta de que no debíamos temer por su vida, porque es un pez con agallas.
En nuestro afán de encontrar a Nemo en el vasto mar.


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Fica (y otras reflexiones sobre cine)

Ayer 14 de julio, mis amigos me convencieron para ir a Villanueva de la Serena a ver un concierto de Christina Rosenvinge. Curiosamente, el ambiente que nos encontramos fue algo muy distinto al que nos esperábamos. ¿Por qué? Mejor sigan leyendo.

Ante nuestros ojos estábamos ante el FICA09: festival internacional de creación audiovisual. Nos sorprendimos porque no habíamos oído hablar de él previamente. Además, después de haber hecho unos kilómetros a ciegas por desconocer si las entradas para el concierto se compraban allí y dónde sería, para entrar al festival necesitábamos invitación (no nos valió pedir que nos invitaran para sentirnos invitados). El concierto era en el mismo lugar.

Al final, después de marear la perdiz, conseguimos entrar. Nos sentamos, se alzó el telón y, con una luz intimista, unas notas de piano junto a la voz de Christina abrieron el festival. ¡Genial!

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Sábado de Womad’09

El sábado de Womad amanecí bastante temprano. El motivo: la fiesta de los gorros y los sombreros. Una fiesta rescatada por un amigo entre loco y original que servía como excusa para que todos nos reuniésemos, celebrásemos su cumpleaños y disfrutáramos y recordáramos el día como uno especial.

Comenzamos en el bar Salas, bar mítico donde los haya en la cultura de las tapas cacereña, sobre la 13:30 con unos pequeños nubarrones que pretendían competir con nuestro poderío. Llegué de los últimos y nada más ver las caras y las indumentarias sabía que no sería capaz de imaginar lo que se avecinaba.

“Trae un par de litros más y un par de vasos”. ¡Un sitio libre! Cogedlo que voy a por el coche, exclamó Chino. La originalidad nos sobra, pensó otro. Cogió la silla y la cerveza y cruzó la calle para reservar el aparcamiento hasta que llegara el chico y su bólido.

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Viernes de Womad’09

El viernes de Womad se presentaba mucho más animado después de una mañana de trabajo tranquila. Quedé con mi amigo Isra que ya había hecho un repaso a los artistas del día y tenía una propuesta clara: el espectáculo estaba en la plaza San Jorge.

El primer concierto al que llegamos fue el de Hindi Zahra, que sonaba muy bien, música muy fresca, pero mientras cogíamos sitio y comprábamos un litro de cerveza en formato granizada, apenas pudimos disfrutarla. Para que no nos pasara lo mismo la siguiente vez, nos centramos y nos posicionamos delante del escenario, expectantes ante el inminente comienzo de Seckou Keita. La gente se mostraba muy entregada, dando palmas, brincando,…, cuando Seckou se fundía con su kora. José y Ana se unieron a la fiesta en cuanto nos localizaron gracias a una bolsa de patatas “el gallo” alzada como si fuese una bandera. A partir de este momento, la maldad se apropió de nosotros y empezamos a sacar parecidos razonables (el violinista del grupo se parecía al hermano alto de Willow).

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