Adiós sus señorías

Tranquilos, amigos, ¡no me estoy despidiendo! El otro día tuve la osadía de comer viendo el telediario de las 15:00 y salió una noticia que me enterneció el corazón: “el Congreso de los Diputados cierra una etapa”. Digo que me enterneció porque era como cuando se acaba el curso y todos los alumnos se despiden los unos de los otros, con abrazos, besos e incluso algunas lágrimas de desconsuelo. Sinceramente, se me humedecieron los ojos… Es muy bonito ver cómo se dejan las tontas redencillas atrás y en plena efervescencia de sentimientos aflora ese cariño que en el fondo se profesan.

Algunos de los diputados llevan media vida trabajando para y por los españoles y ya han estimado que es hora de dejarlo. Otros, sin embargo, se mantienen al pie del cañón porque estiman que todavía pueden dar mucha guerra… Y como en todo trabajo, cuando te despides, te corresponde el deseado finiquito para ayudarte en tu nueva etapa: el paro.

Sigue leyendo

Recordando Benicassim

NOTA: se ha preferido omitir por cuestiones de seguridad los nombres de las personas que han dejado escapar algunas de estas barbaridades por su boquita.

Cada uno deja el pabellón alto a su manera.
Está visto que no todos tuvimos la misma suerte…

Si triunfa uno, triunfa el equipo.
Mal de muchos, consuelo de tontos…

Sex or seven.
Haciendo un juego de palabras en un juego con unas guiris que no entendieron (nosotros nos partimos el culo un buen rato).

“Yoporai” borracho.
No sabemos cómo se escribe “yoporai”, que es la forma de decir borracho en japonés.

Jóvenes y borrachos, lo tenéis todo para triunfar.
Haciendo alusión al nuevo significado de las iniciales del FIB: festival de ingleses borrachos.

Me he dado cuenta de que no puedo ir de ligón. He de ser realista: no me como una mierda.
Sin comentarios. Una autocrítica.

Have you tasted spanish meat? No, we are all virgins.
Buscando saber las preferencias de las guiris y si las podíamos satisfacer en caso de negativa.

Estamos a punto de morir de autoempalamiento.
Demasiadas tías tremendas y casi todas en topless.

Los humanos somos como animales, por eso a veces nos gusta enterrar el hueso en agujeros distintos.
En realidad se dijo como apoyo a ser más tolerable con las infidelidades.

Joder con el niño de la cremita.
Algunos dicen que no era la crema lo que gustaba, sino cómo la daba.

Hoy vamos a intentar ir de tranquis. Dejaremos que nos entren ellas.
En un claro cambio de táctica de juego, que dio mejores resultados de lo que esperábamos.

Nosotros somos de la misma escuela. Pero él está en primero, yo en segundo y éste en tercero.
Haciendo alusión a nuestras tripitas.

Estuvimos tres días preocupados por Nemo, pero al final nos dimos cuenta de que no debíamos temer por su vida, porque es un pez con agallas.
En nuestro afán de encontrar a Nemo en el vasto mar.


Conversación mirando cuadros

  • Amigo 1: Veo que estáis aquí haciéndoos los interesantes, para que esas dos tías os vean.
  • Amigo 2: La verdad es que no, pero están buenas.
  • Amigo 1: Joder, a mí me ha mirado la morena. Cuando ven las tías que eres camarero o que tocas la guitarra, se vuelven como locas.
  • Amigo 2: Yo como bien los coños…
  • Amigo 1: Joder qué bruto eres. Para llegar a eso hay que pasar primero por salir, por invitarle a una copa, a cenar, decirle cositas,…
  • Amigo 3: ¡Gilipolleces! Sólo hay que decirle: “déjame que te coma el coño y si te gusta, ya tendremos tiempo para conocernos”.

Lanzarote 2009: tercer día

Nos levantamos temprano con la intención de alquilar un coche para poder realizar todos los viajes turísticos. Anduvimos con ojo y con suerte ya que después de dar muchas vueltas, conseguimos un C3 a buen precio.

El tiempo no acompañaba mucho (bastante nublado y con aire fresco) pero nos dirigimos sin miedo a “El mirador del Río“, desde Playa Blanca hasta Teguise por la zona de La Geria. Las vistas eran espectaculares. Echamos de menos los rayos del sol para poder realizar unas fotos más lúcidas, pero aun así, las fotos de la isla La Graciosa fueron buenas. Lo más curioso es que entramos sin pagar pero sin hacerlo conscientemente, ya que Alba tenía que ir al baño y nos incitó a entrar en el bar que hay allí sin saber que formaba parte del mirador y pagar después.

Antes de ir a la Cueva de los Verdes, nos desviamos a comer a Órzola. Pedimos una mariscada y unas papas con un buen vino blanco. Perdimos mucho tiempo allí porque el camarero se olvidó de nosotros y tardaron en sacarnos la comida.

Sigue leyendo

Lanzarote 2009: segundo día.

A media mañana, nos levantaron las pocas ganas de seguir en la cama. Un desayuno rápido y directos a una de las playas de Papagayo (Puerto Muelas). Como íbamos blancos como la leche (excepto Isra y Bea), usamos crema de factor 50 para mantener el color intacto. Personalmente, tenía ganas de fundirme con la naturaleza y encontré en el nudismo la excusa perfecta para hacerlo. Una liberación recomendada. Nada de pudor y mucho menos pensamientos sexuales (¡mierda!). Lo mejor, sin duda, fue ver la versión masculina de “la maja desnuda“: una pose impecable y un parecido asombroso en las curvaturas corporales.

Sobre las 17:00, empujados por una botella de agua escasa y calentita y una sensación pegajosa en la piel, nos dirijimos a comer al Lani’s en el puerto Marina Rubicón: pulpo a la gallega, papas arrugadas con mojo, hamburguesas y pizzas. Nos supo a gloria después de jugar con los peces y los cacahuetes (también llamados maníes por allí).

Sigue leyendo