A golpe de blues

Después de dormir un par de horas para recuperarme físicamente, me levanto con un recopilatorio de Joe Bonamassa a gran volumen. Mi cabeza comienza a dar vueltas con ella subida en la cama, mirándome con ojitos lascivos, saltando y contoneando su delgado cuerpo blanquecino. “Esta música también es perfecta para quitarte la ropa lentamente”, le digo mientras me toco las pelotas. ¡Joder! cómo añoro el sonido de la aguja rasgando el disco de vinilo para estos casos. El sonido es mucho más erótico.

Si no te desnudas al son de los riffs de esta guitarra, subiré yo mismo y te arrancaré la ropa a mordiscos. Hoy me siento como Mickey Rourke en 9 semanas y media, ese canalla atractivo cargado de la suficiente tensión sexual como para irritarte la raja con sólo mirarte.

Sigue leyendo

Anuncios

Lentamente

Ella no me espera, está distraída mirando al infinito, ausente entre el aroma de la hierba mojada y la poca luz de la luna que sobresale entre los nubarrones.  La miro desde lejos, escondiéndome entre los arbustos, moviéndome lentamente entre los árboles, acechándola con los cinco sentidos.

Despreocupada se tumba y cierra los ojos. Cada vez estoy más cerca. Siento los dientes afilados y el corazón acelerarse… De un salto acabo encima de ella, con la mirada fija en su blanca piel, sujetándola con fuerza por las muñecas.

Ella me mira, sonríe y me susurra al oído: “te cacé”.

Concierto de Judas Priest (y otros)

Podría decir que ya me puedo morir tranquilo. He hecho una de esas cosas que se deben hacer antes de pasar a mejor vida (y no hablo de que te toque la lotería). El domingo viernes 15 de marzo de 2009, fecha que recordaré siempre, asistí al concierto de Testament, Megadeth y Judas Priest. Llegué sobre las 6 a la cubierta de Leganés y no pasaron ni 5 minutos cuando estaba rodeado de gente de la Cripta. Seguidamente llegó Yoe con una mala noticia: el pato suicida voló camino de Almaraz. No parecía posible que no estuviera con nosotros en tal evento. Hubo ansias asesinas hacia Andrés, el susodicho que lo lanzó por la ventanilla de Billy La Bala. En fin…

Las cervezas, como siempre, relajaron el ambiente y nos vinieron bien durante la espera. Sobre las 20:00 entramos en la cubierta y cogimos sitio. La mayoría se quedó abajo, con la tierra y el polvo y Natacha y yo nos subimos a las gradas, con tan mala suerte de que nos pusimos a lado de los únicos pesados y problemáticos de turno (cuando quisimos cambiarnos, era tarde).

Sigue leyendo

Clerks y Clerks II

Supongo que más de uno blasfemará cuando sepa que, gustándome el cine desde hace tanto tiempo, no hubiese visto ambas películas hasta ahora (al menos la primera que ya tiene sus años y reconocimiento). Estos últimos días, con tantas cosas en la cabeza, necesitaba distraerme con algo y sabía que estas películas me ayudarían. No sabía realmente el espectáculo que iba a presenciar, pero desde luego, mereció la pena.

El blanco y negro de la primera película me produjo al principio mala sensación. Puede parecer una estupidez pero no me parecía que fuese con el tipo de diálogos tan sarcásticos y con esos personajes tan rallantes. Pero rápidamente empezó a engancharme.

Sigue leyendo